26/3/15

THE BEST OF MARCH.




1) A game. I love beat 'em ups, such as The Punisher, Cadillacs n' Dinosaurs and of course Final Fight 1 to 3. But looks like this is a genre of the past. So, in the meantime you can play Sailor Moon here. You're welcome.

2) A book. My cousin was cleaning her bookshelves and found two copies of Tolstoi's Master And Man and other stories. I love Tolstoi, even more than Dostoyevsky. The three stories included are beautiful, and I found myself almost weeping to Master and Man. You can download it here for free. You're welcome.


3) A movie. Big Hero 6 is the sweetest, kawaiiest (is that even a word) movie of 2014. Plus, it shows a glimpse of San Francisco. 8.5 out of 10, a total must-see. You can download it here. You're very welcome.

28/2/15

SOBRE LA PROPIEDAD DE MI CUERPO Y ESTE PROTOFEMINISMO.


Karl Lagerfeld le dice gorda a Adele y luego saca esta colección inspirada en el "feminismo".
Terry Richardson colecciona denuncias de abusos y manoseos a modelos y Ona Saez saca esta remera. Para mujeres. Y las mujeres la compran.
Así están las cosas.

Hace AÑOS que el concepto de feminismo me hace ruido. Y como está literalmente de moda, qué mejor momento que éste para decir algunas palabras al respecto?
Vengo viendo en las redes sociales muchas chicas últimamente identificadas con el feminismo, también el famoso video del acoso callejero a la inversa y principalmente opiniones sobre lo que los hombres nos gritan a las mujeres en la calle.
En un post reciente Lessie complejizó un poco más el asunto involucrando la dimensión de la violencia de género, y cómo hay una implícita justificación de que si a una mujer alguien la ataca se lo merece por haber tenido puesta una minifalda. Ni hablar si encima es pobre, como Melina Romero, pero eso ya es tela para otro debate.
Lo que a mí no me copa es el concepto de """""feminismo""""". Para mí, pretender que no nos maten por ser mujeres (o sea, que no "nos" comentan femicidio) no es ser feminista sino defender los derechos humanos. Las mujeres no somos una minoría, de hecho hay más mujeres que hombres. Y si no somos una minoría, por qué necesitamos una denominación especial cuando queremos defender nuestros derechos? Por qué cuando se trata de los hombres es derechos humanos, y cuando nosotras peleamos por lo nuestro es feminismo? Seremos "casi humanas"? Komo saver.
Llevando la cosa un poco más al origen, las diferencias entre mujeres y hombres no van mucho más allá de la anatomía. Todo lo otro, que al pibe le gusta la Play y a la minita las 50 Sombras de Grey, todo eso es culturalmente determinado. No hay nada en nuestros genes que nos condicione a ser de tal o cual manera, sino que esto es instilado en mayor o menor medida por la crianza y la sociedad.
Creo que esto explica un poco que los hombres sean los únicos cerdos que escupen en la calle, mientras que las que tiran botellas por la ventana del colectivo son siempre ancianas. El "tipo escupe calle, vieja tira botella" es el "los nenes juegan a la pelota y las nenas a las muñecas" de la adultez.
Sí es cierto que el hombre suele tener una contextura y una fuerza superior a la de una mujer, y esto explica que cada 30 horas una mujer sea víctima de femicidio, y que en 2011 yo haya escrito esto.
Pero trazar una definición tajante entre los sexos sin tener en cuenta el género nos hace perder de vista que los hombres también son cosificados, y que muchas mujeres cosifican a sus congéneres todo el tiempo. Me imagino que muchas veces se habrán preguntado qué gana un chabón gritándonos una porquería por la calle. Es que esos tipos no pretenden conquistarnos sino avergonzarnos, apropiarse simbólicamente de nuestro cuerpo y seducir a los otros (es muy común que se animen a gritarnos guasadas cuando están acompañados) que andaban por ahí y escucharon la situación. Pero esos hombres también son cobardes, porque nos gritan desde un auto o cuando estamos con los auriculares y creen que no los escuchamos. No saben lo lindo que es darse vuelta y contestarle "cómo dijo señor?".
En una época en que todavía, pleno año 2015, a muchos periodistas se les escapa al aire el término "crimen pasional", considerarse feminista por pensar que esto está mal es muy peligroso.
Que hombres y mujeres somos distintos es una visión cultural. Pensar que defender nuestros derechos humanos y hacernos respetar se llama feminismo es MACHISTA. Que haya un Día Internacional de La Mujer es MACHISTA. Que el Alto Palermo haya sacado esta publicidad es RECONTRA machista. Que Dove hable de "mujeres reales" es machista y OFENSIVO para muchísimas mujeres.

https://twitter.com/ShinyDiscoYoga/status/247776092209946624
Por otro lado, me preocupa bastante que todo este asunto quede en lo que los tipos nos griten por la calle. Hay TANTA violencia verbal sobre el cuerpo, legitimada, bien vista, ejercida con las mejores o peores intenciones, que los nefastos piropos me parecen el menor de los problemas. La gente se siente con atribuciones sobre el cuerpo de una. La tía, la amiga, mis alumnas, cualquier fulano que pase por la calle. Te dicen livianamente "bajaste de peso? estás más linda" sin pensar un segundo en todo lo que eso puede significar para una persona: que antes eras fea, que está mal que estés gorda, etc. Y si la tipa en cuestión no quiere ser flaca? Y bueno, estas son las cosas que supuestamente se dicen con buena intención. Personalmente, cuando alguien me hace un comentario de este estilo me pongo muy incómoda y contesto "gracias, pero no me gusta hablar de mi peso".
Hay mil formas de que tomen por la fuerza tu cuerpo. Que la kioskera te diga "te quedan bien esos kilitos de más". Que un chabón te viole y mate en un descampado y los medios publiquen tu foto de perfil de Facebook tirando un beso. Que Dove plantee que mujeres reales (?!) son las "rellenitas" y no vos que pesás 45 y medís 1,60.
Para cerrar un poco esto, creo que el feminismo lo único que hace es contribuir a una estereotipación que a ninguna de nosotras nos conviene. Es como si el término hubiese sido creado por los hombres para nosotras. Y a veces siento que a la sociedad patriarcal en la que habitamos le conviene esta glamourización del feminismo, en forma de colección cápsula de Chanel, chicas estilo Sea Punk o cualquier otra cosa que frivolice la cuestión de la defensa de los derechos de las mujeres. Corrijo, de los derechos humanos.

25/2/15

THE SUMMER HAUL.



1. Game of Thrones book, KEL. 2. Heart choker, Tienda Wonder 3. Eyes scarf, Todo Moda. 4. Extreme matte eye shadow trio, Extreme Chubby Balm lipstick & penguin lip balm, Farmacity Look. 5. Laptop case, Todo Moda. 6. Luna plush toy, Bon Odori Festival. 7. Sailor Moon tee, Oh Mimi! & neko fan, Bon Odori Festival. 8. Shoes & dress, Galactic Magma.


Que alguien me explique cómo es que ayer era Navidad y hoy ya casi estamos en marzo. Me di cuenta recién cuando me puse a inventariar lo que compré en estos últimos dos meses. El inventario es un buen ejercicio que propongo practicar mes a mes, para evaluar si uno gastó bien o no la plata.
En este último bimestre repuse algunos maquillajes y compré ropa, zapatos y accesorios que no necesitaba desesperadamente pero que estaban a muy buen precio. Lo que realmente fue un capricho es el libro 1 de Game of Thrones, que me costó $150 en KEL, pero como estoy pasando una fase de obsesión por GOT (vi las 4 temporadas en un mes) necesitaba leer con urgencia. Es más, me voy a ir comprando las otras entregas de la saga. Also, qué fuerte que está Lena Headey. Also, Cersei + Jamie = OTP.
Desde la perspectiva de la sustentabilidad y del "slow fashion", digamos que compré muchas cosas chinas y genéricas pero también consumí tres marcas que son independientes y confeccionan sus productos de manera artesanal: Tienda Wonder, Oh Mimi! y Galactic Magma.
Últimamente he entendido que consumir responsablemente no es sentir culpa todo el tiempo, sino tratar de hacer lo posible por comprar local, durable y barato.
Perdonen por la horrible calidad de las fotos, pero actualmente sólo cuento con la cámara del celular.




Where did the summer go? It's almost March, and it feels like Christmas was only yesterday. 
Ok then. In order to ascertain whether I spent my money wisely or not, I try to make lists of the things I buy every couple months. This time I got a lot of things I didn't really need, but they were relatively cheap and I'm going to wear them a lot. As for the quality and origin of these products, some came from China and some were locally handcrafted. Lately I came to understand that sustainability is not about "buyers guilt", because guilt is pointless and nothing good comes from this ominous feeling. Sustainability is about buying local, cheap and less when possible. Sometimes it's not so don't torture yourself and choose better next time.

16/2/15

BON ODORI FESTIVAL.






El Bon Odori es un festival de baile japonés, donde también se puede participar en otras actividades tradicionales como origami y caligrafía. Se hace todos los años cerca de La Plata, y es la primera vez que voy.
En el medio del predio había como una "pista" donde te ponías a bailar copiando a unas personas que ya se la sabían, y fue un momento muy especial.
Estaba lleno de gente, y había un montón de puestitos donde podías comprar comida y chucherías. Yo me llevé un peluche de Luna y un abanico, que me vino de perlas porque hacía bastante calor. Me quedé con las ganas de la muñequita de Haruka, pero estaba carísima.
Creo que en marzo se hace otra en Burzaco, si consigo quién me lleve voy de una.


The Bon Odori Festival is a traditional Japanese celebration where you basically dance all night long. Which I did, of course, and it was really something. You could close your eyes and feel transported to the streets of Tokyo for a moment.
There were also another traditional activities such as origami and calligraphy, and lots of food stands and kawaii goodies to buy. I got a Luna plush toy and a cute fan, which came in very handy since it was soooo hot. I would have bought the Haruka doll too, but it was really expensive. 
I heard that another city is hosting a Bon Odori in March, I'll keep you guys posted.

7/2/15

HATERS: THE MISUSE OF A CONCEPT.

No hay frase más trillada en este universo que haters gonna hate. Y las cosas trilladas siempre me han hecho mucho ruido, así que se me ocurrió deconstruir el concepto a ver qué sale.
Creo que la palabra más parecida en nuestro idioma sería "el criticón". Al hater se lo entiende como una persona que odia todo el tiempo, a todo y a todos, específicamente a los que tienen éxito o a los que envidia. Esta es la definición tradicional, una característica inseparable de la persona. Soy hater, ergo existo. El hater no se divierte criticando, sino que más bien se envenena y esto retroalimenta un círculo terrible que lo hace literalmente vivir para ver lo que hacen los demás.
Se cree que el hater siempre se maneja desde el anonimato, yo no estoy tan de acuerdo. Se puede odiar con nombre propio, con destinatarios claros, de manera más o menos solapada, pero no solamente desde el anonimato.
Esta definición les viene como anillo al dedo a todas las personas con pobre autocrítica y gran ego, porque les permite esquivar la responsabilidad de lo que se les señala y a la vez asumir que lo que hacen es maravilloso y por eso se los critica.
Y bueno, en extender el concepto de hater a todo aquél que te señala una falta reside una comodidad y una incapacidad de reírse de uno mismo que no conoce límites. Es muy difícil tratar de comunicarse con este tipo de personas, porque son herméticos y a la vez tienen poco sentido del humor. Por eso les escapo. 
Independientemente de estas personas megalómanas, el problema de pensar que toda crítica es un acto de odio es que se obtura la comunicación y nos terminamos creyendo que cada vez que se objeta algo es porque se tiene mucho tiempo al pedo o se es un ser. Para mí es todo lo contrario, porque la capacidad de pensar críticamente demuestra inteligencia y ganas de construir. El verdadero hater es el que escribe cosas tipo "kristina yegua te votan los planeros", y casi que ni es necesario contestarle porque con su propia forma de expresarse se está descalificando. Distinto es "habría que replantear la política de subsidios porque no se están observando medidas a largo plazo" ( aclaro que estos son ejemplos de expresarse, y no tienen nada que ver con opiniones de quien les habla).
Necesitaba alguna imagen para ilustrar este post, y googleando haters make me rich justo me encontré con esta foto. Si yo me río de alguien que se ríe de los mediocres pero que escribió medRiocres, eso me hace hater? Menos mal que no! Recuerden que el hater no se divierte, la pasa mal y odia sin objeto. Por suerte no todo el mundo es así, y cuando encuentra en Internet cosas que son medio ridículas se ríe sanamente, Probablemente, si el autor de dicho contenido pide o admite comentarios, deje alguna opinión crítica o no favorable. En lo que a los blogs respecta, hay dos formas de no recibir comentarios negativos: a) no tener un blog y b) quitar la posibilidad de comentar. Y esto no es porque "haters gonna hate", sino porque "people gonna comment".
Solamente un puñado de personas puede asumir que toda crítica proviene de haters, porque o son artistas o multimillonarios o lo que corno fuere y tienen con qué provocar odio. Me podrán decir "y esto quién lo determina?". No sé, subjetividad en su máxima expresión. Madonna sí puede decir haters gonna hate. O sea, es Madonna.



English version.
There's no bigger cliche than haters gonna hate. I often find cliches suspicious, to say the least. So I guess some thinking and analyzing are in order.
What's the traditional definition of a hater? A poor character that lives to hate: I hate, therefore I exist. The hater hates everything and everyone, especially those who are rich, beautiful or successful in any way. The hater doesn't have fun hating, instead they suffer and hate more which results in a vicious circle they can't get out of. 
To those with huge egos the whole concept of haters comes in very handy. If everyone who points out one of my mistakes do so out of hate, then I'm not responsible for my mistakes and, what's best, I must be beautiful/rich/successful!! So very convenient. These people also tend to have a poor sense of humor and little if not nonexistent self criticism. That's why they're not very interesting.
Problem is, if everybody also starts believing that every form of criticism is hating, then we're doomed. Say goodbye to every form of critical thought if you can't even point out the obvious without being called jealous, coward or even worse: that you have too much time on your hands. I believe that critical thought is one of the most sophisticated forms of intelligence and should not only be exercised but also encouraged.
Of course not every kind of criticism is evidence of intelligence. For instance, if someone comments on your blog that "yo mamma so fat that she fell in love and break it"...well, you shouldn't even glorify that comment with an answer. Because is self deprecating. But don't disregard everything.
I was looking for some pic to add to this post, so I googled haters gonna hate and this is what came in first. Am I a hater for making fun of someone who tried to convey a message with a little arrogance, but it backfired because of a typo (it's spelled mediocre not medRiocre)? I don't think so, I'm just having a little fun.
Moreover: if you run blog and don't want no negative comments, you should either stop blogging or stop allowing comments. And this is not because haters gonna hate but because people gonna comment.
Only a handful of people are allowed to assume that every criticism comes from hate. Maybe they're not right, but at least they're talented or insanely rich. Who determines who has the right to disregard criticism? Well, that's very subjective. But to me Madonna is the perfect example.

6/2/15

ABOUT HANDCRAFTED FOOTWEAR.

El siguiente post es un tanto polémico. Durante mucho tiempo me planteé qué hacer, si contenerme de "mandar al frente" a alguien o hacer valer mis derechos como consumidora. Venía ganando lo primero, pero después de tener una experiencia positiva esta semana decidí sacar del arcón algo que me pasó en el 2012.
El otro día debatíamos en un grupo de estudio el valor de Internet como herramienta de empoderamiento del consumidor, y el cambio de paradigma que representa para el marketing y el branding. Las voces de los consumidores ahora pueden ser escuchadas, y las marcas pueden salir favorecidas si escuchan y cuidan a su público. Esto es especialmente importante para las marcas independientes, con más razón si recién se están dando a conocer. Por mi parte, más o menos desde el 2011 decidí abandonar los circuitos comerciales tradicionales y apoyar estos emprendimientos, que ofrecen prendas a precios justos y tienen la creatividad que a las grandes marcas les falta.
Como siempre hay que hablar primero de lo positivo les cuento un poco sobre Galactic Magma. Atrás de esta marca hay dos hermanas, con una propuesta hermosa y una buena onda a prueba de balas. Mis primeras compras de Galactic Magma fueron estas:


El vestido lo estrené al día siguiente de comprarlo. Los zapatos los usé por primera vez el domingo, y desgraciadamente se me despegó parte de una de las suelas.
Me comuniqué con las chicas via Facebook, e inmediatamente se disculparon y ofrecieron no arreglarlos, sino cambiarlos. Te puede pasar que se despegue una suela, lo que nunca te puede pasar es atender mal a un cliente. Yo seguiré consumiendo Galactic Magma porque se hicieron cargo, me resolvieron el problema y además me trataron muy bien.
La mala experiencia viene de la mano de Atilin Zapatos Artesanales. Cuando conocí la marca realmente me entusiasmé, porque los diseños son muy lindos y originales. En 2012 compré estos zapatos, y la primera vez que los usé se despegó la suela. Contacté a la dueña, su respuesta fue algo así como "oops!". Me encargué yo de arreglarlo con La Gotita.
Pasaron unos 5 meses, en el transcurso de los cuales usé los zapatos solamente en tres oportunidades. Cuando me los voy a poner una cuarta, me encuentro con que estaban así y yo no me había dado cuenta la última vez que me los saqué. 


Si me preguntan por qué no me di cuenta en el momento, la verdad es que no sé qué responder. Supongo que porque a pesar de la grieta el zapato mantuvo la forma, qué sé yo. El punto es que me di cuenta la próxima vez que los quise usar.
Contacté nuevamente a la fabricante, quien me respondió que no se podía hacer cargo de un calzado adquirido hacía tanto tiempo, y que no podía dar fe de si los usé correctamente o no. Ahora yo me pregunto: qué clase de zapato se parte al medio luego de usarlo tres veces? Qué hay que hacer con él, jugar al fútbol, alistarse en los Marines, caminar por un campo minado...? Un zapato no se puede autodestruir de esta manera, y menos cuando lo más zarpado que hice con ellos fue correr un bondi. La única satisfacción que la responsable de la marca me ofreció fue un "20% de descuento en el próximo par". Qué querés que te diga, si los zapatos que hacés se van a abrir como una flor no te voy a comprar otros.
Lo que quiero recalcar es que un defecto de fabricación no es un imperdonable, el imperdonable es colocar en el cliente la culpa de un defecto que es responsabilidad del fabricante. Cuando compro un producto me fijo especialmente en la forma en que me tratan, el respeto por el otro es una de las cosas que nunca pueden faltar en un trato comercial.
Como les decía al principio, tomar una postura activa con respecto a lo que consumimos nos sirve no solamente a nosotros sino también a todos aquellos que puedan llegar a leer nuestras experiencias de compra. La calificación del usuario debería ser también un elemento valioso que los diseñadores pueden tomar para mejorar.
Debería.

English version (see pics above).
It took a great deal of thought (and time) to decide whether to post this or just let it go. In the end I decided to raise my voice and talk about both good and bad, bad experiences regarding handcrafted shoes.
Last Thursday in our sustainability study group my colleagues and I were discussing how the Internet has changed the game for both producers and consumers, providing opportunities to the former and empowering the latter. As consumers now we have the chance to be loud and heard, and the brands can profit from this information and give the people what the people are asking for. This is crucial especially for small businesses, more so if they are just starting up.
It's been exactly three years since I decided to support indie brands. You know, the kind you bump into when browsing Facebook or Instagram. Fair prices, original designs...what could possibly go wrong?
Since you should always state the positive first, let's talk about Galactic Magma. Two sisters, one sews, the other shoe crafts. They're both very sweet, and create beautiful things as you can see. These are my first Galactic Magma goodies.
The Pizza dress instantly became one of my favorites. The shoes I wore last Sunday for the first time. unfortunately, one of the inner soles got loose.
I immediately got in touch with the girls. They apologised and offered not to repair them but to exchange the shoes for a brand new pair. Solved problems make happy customers. In fact, I plan to keep on buying goodies from Galactic Magma. Nope, this is not a paid post.
Moving on to bad experiences. You may have heard of Atilin Zapatos Artesanales, an indie brand I bumped into in early 2012 and really liked. So I bought a pair of these and wore them three times. The first time I wore them the soles got loose; I emailed the designer and her answer was something like "oops!". It didn't matter at that time, I solved the problem myself with some Super Glue. The third time I wore the shoes one of them literally broke in two.
I didn't notice this immediately but a couple weeks later, when I wanted to wear the shoes again. I once more emailed the designer and, since it was 5 months after I bought said pair, she would acknowledge no responsibility in the matter. She claimed that she couldn't be held responsible for "whatever misuse" I would made of the poor shoes. FYI, all I did with them was walk. And maybe sprint to catch the bus. But just once.
The shoes were beyond repair (not that she offered), and a reendorsement was out of the question. So the fault was all mine, but wait! She offered a 20% discount if I bought another pair. No, I don't want no collapsible shoes, thank you so much.
Maybe it's just me, but I just can't stand poor after sales service. And I can't stand makers making consumers responsible for their own mistakes. And it was such a pity, because this brand has beautiful shoes. So it's a no brainer to me, If I'm mistreated in some way I don't come back. And this is why Internet is so relevant nowadays, both for "us" as in consumers and "them" as in producers. Every voice has the potential to be heard, and for brands this is both a challenge and opportunity. Will them take care of customers, keep them happy, or just SHOE 'em away? God, that was one lousy pun.
Anyways, after this situation I decided it was only fair to use whatever means possible to share both good and bad, fair and unfair, happy and miserable. So check the ratings, read the reviews and stay alert because, as the saying goes, dollar is hard and time is finite.
Peace.

30/1/15

EL CONSUMO INTELIGENTONTO.

Escribí el siguiente texto para el blog de la consultora donde trabajo. Me pareció copado traerlo acá porque ya hemos hablado unas cuantas veces de temáticas de consumo y a lo mejor se puede abrir el debate. Espero sus reflexiones.



Nuestro bolsillo y la sustentabilidad: ¿amigos o enemigos?


Quizás les parezca, queridos lectores, que el presente artículo juzga o planta banderas políticas: sepan ustedes que no es lo que pretendo. Mi objetivo es intentar un análisis que nos permita comprender cómo la economía se relaciona con lo que “le hacemos a la Tierra”, en el sentido del impacto que nuestras acciones tienen sobre el medioambiente. Entendamos que ya por el mero respirar estamos modificando el mundo en que vivimos, así que ¡nadie está exento! El cambio es parte inseparable de nuestras vidas; de hecho, esta dinámica es lo que nos mantiene vivos y nos hace únicos e irrepetibles.

Hecha esta aclaración podemos empezar a debatir.

Según el INDEC (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos), la inflación acumulada del año 2014 fue del 23,9%. Otras consultoras no dependientes del Estado Nacional calculan para el mismo período entre un 31% y un 39%. En cualquier caso, podemos acordar que vivimos en un contexto inflacionario.

Pero, ¿qué es lo que produce inflación? No se asusten: la que escribe no es especialista en economía ni mucho menos, así que no vamos a entrar en tecnicismos. Los principales componentes de la inflación son el gasto público, la emisión de moneda (en nuestro caso, el peso argentino) a gran escala, la especulación por parte de la cadena comercializadora y, lo que nos importa en este artículo, el consumo.

En virtud del crecimiento que ha experimentado nuestro país en los últimos 10 años, una gran cantidad de personas anteriormente relegadas ha incrementado su poder adquisitivo y accedido a la Clase Media. Ganar más dinero es ciertamente positivo, pero también contribuye al incremento de los precios por medio del aumento en el consumo: a mayor demanda de bienes, más elevados los costos. Con el pasar de los meses esta coyuntura ha ido produciendo un aumento de los precios cada vez más vertiginoso. El ahorro a mediano y largo plazo en moneda local se hace cada vez más desventajoso, ya que el dinero se deprecia con el correr del tiempo.

Entonces, nos encontramos en un círculo vicioso donde la forma de “ganarle a la inflación” es el consumo. Tengo 10, gasto 10. Tengo 20, gasto 20. Y, si tengo tarjeta de crédito, probablemente tenga 30 pero gaste 40.

Hasta aquí vemos el cuadro desde una perspectiva meramente socioeconómica, lo cual resulta insuficiente cada vez que queremos hablar de sustentabilidad. Ampliemos pues la perspectiva.

Observamos que actualmente predomina el consumo de servicios, y de bienes medianamente durables. Recordemos que es difícil el ahorro. Por ende, el acceso a bienes altamente durables (como por ejemplo la vivienda propia) es tan difícil como el ahorro mismo.

¿Qué es lo que consume la gente, entonces? Sale a comer, al cine; se va de vacaciones. Compra ropa, electrodomésticos, teléfonos, gadgets, libros, juguetes. Lo que sucede con los artículos electrónicos probablemente sea un fenómeno aparte, ya que independientemente del microcontexto económico hay una fuerte tendencia hacia renovar estos bienes incluso antes de que hayan cumplido su vida útil. Si tienen un amigo que sigue meticulosamente los avances de Apple, Samsung o LG y saca de su bolsillo siempre un celular distinto, entenderán lo que les estoy diciendo.

Es fácil sentirse un poco preso de esta situación. También es fácil echarle la culpa a la inflación de una variante particular (y global) del capitalismo llamada Capitalismo Salvaje, que nos empuja a consumir sea cual sea la estabilidad de nuestra divisa. Pero en ambos casos hay mucho que podemos hacer.

Quizás sea una deformación profesional, así que discúlpenme en tal caso. Pero soy psicóloga, y el psicoanálisis me enseñó que siempre hay una elección. Puede que las opciones no sean las mejores del mundo, pero siempre hay opciones. Inclusive entre la espada y la pared, podemos elegir espada o pared. Y en el consumo hay un abanico enorme de opciones.

¿Qué clase de productos consumimos? ¿De qué marcas, de dónde vienen, cómo fueron fabricados y por quiénes? ¿Vienen en un envase? ¿De qué material? Y el quid de la cuestión: ¿cuánto duran? ¿Habrá otros más durables en el mercado?

No es justo que nuestro salario se nos evapore en las manos en virtud de una coyuntura microeconómica, pero tampoco es justo que el medioambiente y todos aquellos involucrados en la cadena productiva (pensemos en los fabricantes inescrupulosos que emplean trabajadores por salarios de hambre) paguen el precio. Por suerte, tenemos la posibilidad de involucrarnos y encontrar el término medio.

Son muchas las acciones que podemos tomar para no meramente gastar sino también adquirir:
  • Informarnos. Acerca de la procedencia e historia de lo que consumimos.
  • No quedarnos con una sola opción. Si hay otra marca que ofrece el mismo producto pero con menos packaging, o es más durable aunque cueste un poquito más, ¡está muy claro a quién debemos comprarle!
  • Recorrer circuitos comerciales alternativos. Productores locales, marcas independientes que se promocionan en las redes sociales, ferias de segunda mano, entre otras formas no convencionales.
  • Agruparnos. Haciendo lazo con otros podemos adquirir bienes y servicios a precios más justos y beneficiarnos todos.
  • Ser autocríticos. ¿Realmente necesitamos ese bien? ¿Es auténtico lo que nos motiva a adquirirlo? Aquí se pone en juego la ética personal, colectiva y corporativa.

Recapitulando: siempre vamos a dejar una huella en el lugar que habitamos, y podemos hacer que esa huella sea más grande o más chica.
Y también podemos hacer que valga la pena.